viernes, 11 de octubre de 2019

Nosotros podemos resolver esto solos


Nosotros podemos resolver esto solos
En nuestro entorno podemos ver una pareja, por ejemplo, él con 42 años, educación universitaria, vinculado laboralmente a una empresa grande, con un buen nivel de ingresos. Ella, con 38 años, dedicada a las labores del hogar y al cuidado de las dos hijas que ambos tienen.
Durante los fines de semana, él sale a divertirse con sus amigos, “a desestresarse porque tiene mucho trabajo en la empresa” (como dice él). Estas salidas incluyen generalmente el regreso en la madrugada o al día siguiente. Esto último, él lo excusa diciendo que es peligros regresar a altas horas de la noche, por lo que prefiere quedarse en la casa de algún amigo.
Ella le discute cada fin de semana y surge una pelea, como ocurre en la mayoría de las parejas (hetero u homosexuales) cuando una de las dos personas hace algo que la otra persona interpreta como una falta de amor o de respeto.
En estas peleas, generalmente, surgen promesas de cambio cuando la persona reconoce que cometió un error o una falta. Cuando no se hace ningún reconocimiento, las peleas y el conflicto continúan con más intensidad, a veces hasta volverse crónicos.
Si las promesas de cambio no se cumplen, la persona inconforme con lo que pasa comienza a pensar que necesitan una ayuda externa para eliminar los hechos que le traen conflictos a la pareja. En nuestro ejemplo, ella comienza a sentir la necesidad de que les ayude otra persona para que él cambie su comportamiento en los fines de semana. Ella desea que él les dedique más tiempo a ella y a las niñas.
Como en casi todos los conflictos, la persona que mas sufre es la primera que habla de buscar ayuda profesional. Generalmente la otra persona, que, aunque no lo reconozca, sabe que está actuando de manera injusta. Pero no quiere perder las ventajas que esta sacando de la relación.
La respuesta típica a estas peticiones es: “nosotros podemos resolver esto solos” o “yo no necesito ayuda de nadie para manejar mis problemas”. Con esas afirmaciones se logra calmar por un rato a la pareja, pero cuando las acciones se repiten continuamente a la víctima del maltrato se le va llenando la copa y hay un momento en que la copa se desborda. Cuando eso ocurre, el amor se deteriora mas intensamente, pueden surgir infidelidades, presentarse ataques violentos cuando el otro esta durmiendo, o el abandono del hogar con la consiguiente demanda de divorcio.
Algunas personas tienen que llegar al límite para poder aceptar ayuda profesional, y cuando la otra persona se va del hogar es cuando corren a buscar un terapeuta de pareja. A veces la situación puede arreglarse, pero otras veces no, porque hay mucho resentimiento, el amor ya se murió y las frustraciones son muy grandes. Que lastima que la gente no acuda a recibir ayuda profesional cuando los problemas están pequeños, si no que tengan que esperar a que estos sean prácticamente irresolubles.

Software conyugal




El Software conyugal y otros elementos cognitivos importantes en la evaluación de la pareja[1]

La evaluación en la terapia de pareja es un proceso importante, siendo un poco más compleja que en la terapia individual, por tratarse de dos personas.

El contacto inicial y la evaluación tienen varios objetivos:
Crear un ambiente propicio para el proceso terapéutico. Plantear la dinámica y las normas que regirán el proceso terapéutico.  Concientizar a la pareja de sus problemas y ayudarles a comprenderlos. Considerar los aspectos positivos y los recursos que cuenta la pareja para recuperar la relación conyugal. Estudiar los comportamientos problemáticos y sus determinantes. Establecer objetivos comunes, y diseñar un plan de tratamiento.

Componentes más importantes de la evaluación:

a. Tipo de cliente:
Para clasificar, en primera instancia, es útil la categorización planteada por De Shazer (1988), quien describe 3 tipos de pacientes: visitantes, demandantes y compradores.
Los “visitantes” son aquellos clientes que no ven ningún problema y que asisten a la consulta obligados o solo para complacer a su conyugue. Los pacientes “demandantes” son aquellos que ven la existencia un problema conyugal, pero piensan que es la otra persona la que tiene que cambiar y resolverlo. Ellos no consideran que deban cambiar nada. Los “compradores” son los clientes que tienen claro que hay problemas conyugales y que deben poner de su parte para solucionarlo. Estos últimos son los pacientes con mejores perspectivas de salir adelante. La estrategia de intervención será diferente para cada tipo de cliente. 

b. Motivo de consulta.
Con base en lo expresado por los pacientes, se debe elaborar una lista de los comportamientos, creencias y emociones problemáticas que deberían modificarse para que la relación conyugal mejore. Es importante evaluar si hay otros problemas que afecten a la relación de pareja, como los trastornos sexuales de uno (o de los dos) cónyuges, trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad o consumo de sustancias psicoactivas

c. Fortalezas y recursos de la pareja:
Algunos autores dan mucha importancia al potenciar los aspectos positivos de la pareja.  Esas características serán muy útiles en el proceso terapéutico.

d. Historia de la pareja:
El inicio y la evolución de la vida de la pareja. Es importante identificar lo que les atrajo y lo que recuerdan de la etapa inicial.

e. Inicio de los problemas:
Se explora el momento en que comenzaron los problemas y si alrededor de ese inicio ocurrieron sucesos vitales importantes que hayan podido influir en el inicio o mantenimiento de los problemas.

f. Evolución de la problemática:
Se explora como se han desarrollado los problemas desde su inicio hasta la actualidad. Es importante explorar si sus determinantes se han mantenido iguales o se han modificado.

g. Búsqueda de ayuda profesional:
¿Qué y quien propicio la solicitud de ayuda profesional?

h. Razones por las cuales no se han separado:
Se exploran los valores y creencias con respecto a la familia y el matrimonio, razones económicas, etc.

Se han estudiado varios elementos cognitivos que preceden o mantienen el conflicto en la pareja, como la atención selectiva, las atribuciones, las suposiciones y estándares, las expectativas y las creencias irracionales.
Muchos clientes vienen de hogares disfuncionales donde nunca pudieron aprender que es una pareja funcional. El modelo Amigos-Padres-Amantes desarrollado por el autor y sus alumnos de posgrado de la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla (González, 2014; 2006; 2005a; 2005b; 2004) es útil para mostrarles a los pacientes cuales son las características de una pareja armoniosa, saludable y feliz. Este modelo plantea que la pareja armoniosa tiene las siguientes cualidades (en orden alfabético): amabilidad, confianza, equidad, generosidad, hedonismo conyugal, respeto, responsabilidad, sensatez y sensibilidad (ver tabla 1).

j. Intercambios positivos y negativos en la cotidianidad:
Es importante explorar los comportamientos positivos y las conductas negativas, tanto en el pasado como en el presente. El autor utiliza con éxito el listado de interacciones que se presenta en la tabla 3. Con base en el modelo Amigos-Padres-Amantes, en esta actividad se hace un barrido general de la mayoría de las acciones posibles en la vida de pareja.

k. Habilidades de comunicación y solución de conflictos.
Se explora como se comunica la pareja a nivel de información, expresión de sentimientos y emociones, manejo de los conflictos y solución de los problemas conyugales.

l. Organización del tiempo libre.
Se exploran las actividades recreativas desarrolladas individualmente y como pareja. Esta es un área comúnmente deteriorada cuando la pareja inicia un proceso terapéutico. Es la primera faceta que el autor generalmente trabaja en los procesos de intervención terapéutica con las parejas en crisis.

m. Sexualidad.
Se exploran aspectos como el deseo, la frecuencia de encuentros sexuales, las posibles disfunciones sexuales, las infidelidades, etc.



Tabla 1 - Cualidades de una pareja saludable según el
modelo Amigos-Padres-Amantes (González, 2014; 2006; 2005a; 2005b; 2004).


Amabilidad: del latín amabilĭtas, se refiere a comportase en forma cariñosa y atenta. La amabilidad no debe ser solo con los extraños, también es necesaria y fundamental en la vida de pareja.

Confianza: del latín confidentia, se refiere a la fe, creencia y esperanza en que la otra persona actuará en la forma adecuada. Se desarrolla a través de las acciones que muestran apoyo, adecuada comunicación, expresión de sentimientos amorosos, el manejo de códigos equitativos y reafirmación del compromiso conyugal.

Equidad: del latín aequitas, se refiere a la justicia, a la rectitud, al equilibrio en dar y recibir en la misma proporción. Es un elemento importante en cualquier relación humana. El machismo generalmente induce desequilibrios en esta área que deterioran drásticamente la pareja.

Generosidad: del latín generosĭtas, se refiere a colaborar de un modo honesto sin esperar nada a cambio. Se visualiza fácilmente en áreas como el manejo del dinero, las tareas domésticas y la crianza de los hijos.

Hedonismo conyugal: del griego hedoné, se refiere a la búsqueda del disfrute en la relación de pareja, en sus diferentes áreas (físicas, cognitivas, emocionales y espirituales). El placer de compartir el cuerpo, las metas, los sentimientos y las emociones, las creencias espirituales y/o religiosas, el proyecto de vida y los hijos (entre otras cosas). Las personas forman parejas para ser felices.

Respeto: del latín respectus, se refiere al aceptar, reconocer, apreciar y valorar los derechos y las cualidades de la otra persona. Cuando se carece de habilidades para manejar los naturales conflictos cotidianos se puede llegar a enfrentamientos verbales o físicos que (para el autor) son la principal causa del deterioro de las relaciones de pareja.

Responsabilidad: del latín responsum, se refiere al adecuado cumplimiento de las obligaciones, o al cuidado al hacer o decidir algo, o al actuar con el claro reconocimiento de que los resultados de cumplir (o no) las obligaciones recaen sobre sí mismo.  

Sensatez: del latín sensatus, se refiere a la capacidad de tomar decisiones adecuadas, a estar dotado de buen juicio. Esta muy relacionada con la madurez, la racionalidad y la serenidad en el momento de decidir.

Sensibilidad: del latín sensibilĭtas, se refiere a la facultad de sentir, sintonizarse con los deseos, necesidades, sentimientos y emociones de la otra persona. Esta capacidad lleva poder comunicarse y compartir con empatía y asertividad.  




Tabla 2 - Software conyugal: una intervención útil en la terapia de pareja


Software es el conjunto de los programas de cómputo, procedimientos, reglas y datos asociados, que forman parte de las operaciones de un sistema de computación. El software es quien controla y regula la actividad del computador.

Los humanos tienen también un software conyugal que les lleva a tener determinados comportamientos y emociones. Igualmente influye en la toma de las decisiones que afrontan diariamente con respecto a la vida de pareja.
Este software es instalado por los padres, otros familiares, la escuela, la religión, los medios de comunicación social y todas aquellas fuentes de información que enseñan cómo es (¡y como debe ser!) la vida en pareja.

Muchas decisiones y acciones negativas en la vida conyugal se deben a poseer un software inadecuado, irracional y poco saludable. La importancia de tener consciencia y evaluar propio software conyugal es trascendental, si se desea tener una relación conyugal saludable y placentera.

Ejercicio para explorar el Software conyugal:

Lean por separado estas afirmaciones sobre la pareja ideal y clasifíquenlas como verdaderas o falsas. Luego compartan las respuestas que cada uno dio. Observen en cuales afirmaciones concuerdan y en cuáles no. Conversen sobre los acuerdos y desacuerdos.

- La pareja ideal solo debe irse a vivir juntos después de estar casados (V o F).

- La mujer ideal concentra toda su atención en el cuidado y bienestar de sus hijos (V o F).

- Los miembros de una pareja deben estar siempre de acuerdo en todo (V o F).

- El hombre ideal debe asumir plenamente la responsabilidad de producir dinero para la familia (V o F).

- El hombre ideal debe tomar siempre la iniciativa para las relaciones sexuales (V o F).

- Cada uno de los miembros de pareja ideal sabe en todo momento lo que la otra persona está pensando o lo que espera que haga (V o F).

- Las decisiones importantes de la pareja ideal deben ser tomadas, en última instancia, por el hombre (V o F).

- La mujer ideal debe perdonar la infidelidad de su esposo para salvar su matrimonio (V o F).

- Los familiares no deben influir sobre las decisiones que toma la pareja ideal (V o F).

- El matrimonio debe ser hasta que la muerte los separe (V o F).

- Si hay suficiente amor, la sexualidad siempre será maravillosa (V o F).

- La infidelidad de la esposa es mucho más grave que la de su esposo (V o F).

- Si tu pareja realmente te ama, será muy celosa contigo (V o F).

- El amor es eterno, si se acaba no era realmente amor (V o F).

- Los esposos ideales deben marcar límites claros al resto de la familia en relación con el tiempo de diversión de la pareja (V o F).

- Los esposos ideales deben comunicarse, uno al otro, todo lo que les ocurre diariamente (V o F).

- No le harás a tu pareja lo que no quieres que te hagan a ti (V o F).

- Se debe entender (¡y perdonar!) todas las faltas de la pareja (V o F).

- La pareja ideal debe tener algunas vacaciones, sin los hijos, solamente ellos dos (V o F).

- Una persona debe resignarse a vivir un matrimonio tormentoso, y evitar el divorcio, por el bienestar de los hijos (V o F).

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Tabla 3 – Interacciones en la vida de pareja


Las investigaciones muestran que las parejas armoniosas y felices tienen costumbres que permiten disfrutar la vida conyugal, haciéndose el uno al otro, cosas positivas y agradables. Son hábitos que propician el bienestar y la felicidad conyugal.

Es muy útil que mejores tu conocimiento y las habilidades necesarias para hacer que tu pareja disfrute la convivencia contigo. Reflexionando sobre los puntos de esta lista veras muchas cosas útiles para tu relación de pareja.

Esta lista de costumbres, que algunos de mis pacientes me han planteado a través de los años, puede ser leída por ambos cónyuges, y el conversar sobre cada uno de estos puntos puede aumentar la sensibilidad sobre las necesidades y deseos de cada uno de ustedes dos.

Este listado incluye numerosos ejemplos de favores, regalos, colaboraciones y expresiones de amor diarias que usted y su pareja puede que vean o no en el otro.

Como Amigos

Mi pareja me expresa amor y ternura cuando estamos juntos
Mi pareja es justa y equitativa conmigo en el manejo del dinero
Mi pareja me pregunta por mis sentimientos y emociones.
Mi pareja me dice adiós cuando salgo y/o me desea un buen día.
Mi pareja me saluda con cariño cuando vuelvo a casa.
Mi pareja me pregunta cómo he pasado el día.
Mi pareja intenta animarme y motivarme cuando yo lo necesito.
Mi pareja me da las gracias por algo que yo he hecho.
Mi pareja me calma hábilmente cuando estoy ofuscada/o,
Mi pareja escucha comprensivamente mis problemas.
Mi pareja y yo conversamos animadamente cuando estamos juntos.
Mi pareja me plantea sus quejas en forma amable y respetuosa.
Mi pareja y yo resolvemos nuestros problemas conversando sin gritos ni ofensas.
Mi pareja me escucha atentamente y sin interrumpirme cuando yo hablo. 
Mi pareja es paciente cuando tengo rabia.
Mi pareja me trata como si yo fuera su mejor amigo/a.
Mi pareja cocina sabroso.
Mi pareja colabora en la compra del mercado.
Mi pareja me prepara comida para llevar a mi trabajo.
Mi pareja se levanta y me hace el desayuno.
Mi pareja prepara mi comida o mi postre favorito.
Mi pareja ayuda a hacer la comida.
Mi pareja me pregunta si necesito algo del supermercado.
Mi pareja tiene preparada la comida a tiempo.
Mi pareja compra frecuentemente algo especial para mí.
Mi pareja confía en mí.
Mi pareja me felicita algo bueno que he hecho.
Mi pareja se ríe de mis chistes.
Mi pareja me ayuda a planificar una salida o una reunión social.
Mi pareja invita a los amigos para que nos visiten.
Mi pareja invita a amigos a cenar.
Mi pareja sugiere algo divertido o interesante para hacer por la noche.
Mi pareja prepara una reunión con mi familia o la de él.
Mi pareja es amigable y tolerante con mis amistades.
Mi pareja me tiene en cuenta para tomar una decisión sobre una compra importante.
Mi pareja no se irrita cuando cometo un error.
Mi pareja responde de buena gana cuando le pido algo.
Mi pareja muestra un interés en lo que digo.
Mi pareja me presta atención cuando le pido que me escuche.
Mi pareja me pide mi opinión.
Mi pareja responde a mis preguntas adecuadamente.
Mi pareja me pide disculpas cuando es necesario.
Mi pareja me llama para decirme dónde está.
Mi pareja contesta al teléfono cuando yo estoy ocupado/a.
Mi pareja pone la ropa sucia en su sitio.
Mi pareja arregla nuestra cama.
Mi pareja pone la mesa.
Mi pareja colabora con las tareas domésticas y la limpieza de nuestro hogar
Mi pareja saca la basura.
Mi pareja lava los platos.
Mi pareja arregla la casa.
Mi pareja lava el baño.
Mi pareja lava o limpia el carro.
Mi pareja me recoge a tiempo.
Mi pareja se preocupa por las reparaciones y del mantenimiento del carro.
Mi pareja llena el tanque de la gasolina.
Mi pareja maneja con cuidado el carro.
Mi pareja me trae un vaso de agua, una taza de café o de té.
Mi pareja me deja dormir con tranquilidad.
  
Como Padres

Mi pareja educa a nuestros hijos de una manera apropiada.
Mi pareja juega con los niños.
Mi pareja les lee un cuento a los niños.
Mi pareja lleva a los niños al colegio o a alguna otra parte.
Mi pareja ayuda a preparar a los niños para irse a la cama.
Mi pareja responde a alguna pregunta del niño.
Mi pareja cuida a los niños unos minutos mientras yo estoy ocupado/a.
Mi pareja ayuda a vestir a los niños.
Mi pareja cambia el pañal del bebé.
Mi pareja baña al niño/a.
Mi pareja consuela al bebé y hace que deje de llorar.
Mi pareja se levanta por la noche para atender al niño que está llorando.
Mi pareja ayuda a dar de comer a los niños.
Mi pareja ayuda al hijo/a con las tareas escolares.
Mi pareja tira a la basura el pañal sucio.
Mi pareja se preocupa de buscar una niñera.
Mi pareja ayuda a resolver una pelea entre los niños.
Mi pareja ayuda a planificar el presupuesto.
Mi pareja mantiene la cuenta bancaria en saldo positivo.
Mi pareja ayuda a tomar una decisión sobre una compra.
Mi pareja paga los recibos cuando corresponde.
Mi pareja me da dinero para gastarlo como yo quiera.
Mi pareja gana dinero extra cuando se necesita.

Como Amantes

Mi pareja me dice que estoy bonito/a.
Mi pareja me acaricia.
Mi pareja me abraza y me besa.
Mi pareja toma la iniciativa para iniciar las relaciones sexuales.
Mi pareja responde adecuadamente a mis acercamientos sexuales.
Mi pareja me expresa sus deseos y necesidades sexuales.
Mi pareja me dice claramente lo que ha disfrutado haciendo el amor conmigo.
Mi pareja hace cosas sexuales que a mí me gustan.
Mi pareja puede encontrar la forma de que ambos quedemos contentos cuando yo no tengo ganas de hacer el amor.
Mi pareja tiene adecuados hábitos higiénicos.
Mi pareja se viste con gusto.
Mi pareja se preocupa de su arreglo personal (se peina, se baña, etc.).
Mi pareja me dice que le gusto.
Mi pareja me acaricia de una forma cariñosa.
Mi pareja me compra regalos.
Mi pareja me llama para saber cómo estoy.
Mi pareja me expresa sus sentimientos y pensamientos.
Mi pareja me sonríe o se ríe conmigo.
Mi pareja me dice que se alegra de verme.
Mi pareja me hace bromas.
Mi pareja se arrima a mí en la cama.
Mi pareja me rasca la espalda.
Mi pareja se acuesta cuando yo me voy a la cama.
Mi pareja me da un masaje, o me frota la espalda con una crema.

Referencias

González, J. M. (2014). Modelo APA (Amigos-Padres-Amantes) para la promoción de la salud sexual y reproductiva en el caribe colombiano. En: Rodrigues, O. Cuestiones básicas para la Sexología Latinoamericana. Sao Paulo: InPaSex. P.61-68.  

González, J. M. (2006). Modelo APA para la promoción de la salud sexual, reproductiva y conyugal en el Caribe colombiano. En: González, J. M. y Better, M. (Ed.) Investigaciones sobre salud sexual y familiar. Tomo 4. Barranquilla: Editorial Antillas. p. 51-61.

González, J. M. (2005a). Modelo APA (Amigos-Padres-Amantes). XIII Congreso Colombiano de Sexología y Educación Sexual. Barranquilla: Universidad Simón Bolívar. 14-16 octubre.

González, J. M. (2005b). Desarrollo de un modelo para la promoción de la salud sexual, reproductiva y conyugal en el Caribe colombiano. Salud en movimiento, 3, 66-77.

González, J. M. (2004). Evaluación de la eficacia de un programa psicoeducativo derivado del modelo Amigos-Padres-Amantes en 50 parejas del Caribe colombiano. PsicoGente, 12, 67-72.

De Shazer, S. (1988). Clues. Investigating solutions in brief therapy. New York: Norton



[1] González, J. M. (2019). El Software conyugal y otros elementos cognitivos importantes en la evaluación de la pareja. En: Rodrigues, O. & González, J. M. Manual Latinoamericano de Terapia de Pareja. Sao Paulo: InPaSex.

Taller de Terapia Sexual de los trastornos femeninos





Taller de Terapia Sexual de los trastornos femeninos
Barranquilla, abril 21 y 22 de 2020

DIRIGIDO A:
Médicos, enfermeras, trabajadores sociales y psicólogos. Estudiantes de último semestre de estas profesiones.

OBJETIVOS: 
Al finalizar el taller el alumno será capaz de: 

- Entrevistar a una paciente con trastornos sexuales.

- Aplicar cuestionarios para la evaluación sexual. 

- Integrar la información obtenida y generar un diagnóstico sexológico. 

- Planear, implementar y evaluar un tratamiento para mujeres con disfunciones sexuales según las técnicas sexológicas contemporáneas.

-Valorar y disfrutar el profundizar en los diferentes tópicos que comprende este taller.

CONTENIDO:

Primer modulo

Sexualidad humana y salud sexual. Sexualidad femenina. 
Cultura y sexualidad femenina.

Respuesta sexual humana.

Nosología sexológica contemporánea. DSM 5. CIE 11.

Segundo modulo

Evaluación y diagnostico sexológico. Entrevista. Cuestionarios.

Modelos terapéuticos de Masters y Johnson, Annon y Kaplan. 

Modelos terapéuticos contemporáneos. 

Tercer modulo

Tratamiento del Trastorno del interés/excitación sexual femenino, del Trastorno orgásmico femenino y del Trastorno de dolor genito-pélvico/penetración.

Evaluación del taller.

HORARIO:

Sábado 9 am – 5 pm

Domingo: 9 am - 5 pm

CERTIFICADO:

La Fundación José Manuel González y el Centro de Psicología y Sexología expedirán certificado de asistencia a los participantes.

DONACIÓN:

- Hasta el 15 de enero: profesionales $300.000 y estudiantes $100.000.

- Hasta el 15 de febrero: profesionales $360.000 y estudiantes $130.000.

- Hasta el 15 de marzo: profesionales $420.000 y estudiantes $160.000.

- A partir del 15 de abril: profesionales $480.000 y estudiantes $180.000.

Consignar en cuenta corriente 6457014947 de Davivienda, a nombre de José Manuel González. Enviar recibo a jm@drjmgonzalez.com con la respectiva hoja de vida.

FACILITADOR:

José Manuel González Rodríguez, psicólogo con varios estudios de postgrado y cerca de 40 años de experiencia en terapia de pareja, terapia sexual y terapia de las adicciones. Director de la Fundación José Manuel González. Subdirector de la Fundación Shalom para el Tratamiento de las Adicciones. Docente de la Maestría en Psicología de la Universidad Simón Bolívar. Docente de la Maestría en Salud Sexual de la Universidad de Cartagena. Autor de más 25 libros y múltiples artículos en revistas especializadas. Expresidente de la Sociedad Colombiana de Sexología. Expresidente de la Asociación Bolivariana de Educación, Consejería y Terapia Sexual, Exdirector ejecutivo de la División de Psicología de la Sexualidad en COLPSIC, Exdirector de la especialización en sexualidad y exdirector del grupo de investigación en sexualidad de la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla. Premio Nacional de Psicología 2002.

INFORMES: 

Móvil (57) 3106302444 y 3017544461

viernes, 23 de agosto de 2019

Estilo de vida conyugal saludable


Puedes mirar también: 

El estilo de vida saludable es algo reconocido actualmente como importante por los expertos y la población en general. 

La asistencia masiva a los gimnasios, los restaurantes especializados en comidas vegetarianas, los descensos en las ventas de bebidas azucaradas y cigarrillos nos muestran que la comunidad está pensando en función de los llamados factores de riesgo para la salud. Por el contrario, los factores que protegen la salud son, entre otros, el ejercicio físico regular, el consumo de vegetales en la dieta cotidiana y la ausencia del consumo de nicotina. Estos son llamados factores protectores.

Un estilo de vida conyugal saludable comprende las conductas, las costumbres, las creencias, las expectativas, las emociones y los valores relacionados con la relación de pareja, que favorecen la armonía conyugal y atacan lo que los expertos llaman relaciones conflictivas con la pareja (Código ICD-10: Z63.0 y DSM-5: V61.10, en los dos manuales de salud más utilizados internacionalmente).

Los principales componentes de un estilo de vida conyugal saludable tienen que ver con valores como el respeto, la honestidad, la prudencia, la humildad, la responsabilidad, la sensibilidad y la gratitud.

Las emociones relacionadas con la serenidad y la tranquilidad son factores protectores en el estilo de vida conyugal saludable. Por el contrario, la ira, el temor y el resentimiento son factores de riesgo que afectan la armonía y felicidad conyugal.

Con respecto a las costumbres, algunos de los hábitos protectores de la salud conyugal son:

-Expresarle amor y ternura a la pareja cuando están juntos.

-Conversar animadamente cuando comparten tiempo.

-Plantearle a la pareja sus quejas en forma amable y respetuosa.

-Tener la costumbre de resolver los problemas conversando sin gritos ni ofensas.

-Escucha atentamente y sin interrumpir a la pareja cuando te habla.

-Tener la costumbre de felicitar a la pareja cuando ha hecho algo bueno. 

-Tener en cuenta a la pareja para tomar decisiones sobre una compra importante.

-No irritarse cuando la pareja comete un error o se olvida de algo.

-Mostrar interés en las cosas que le dice la pareja.

-Pedirle opiniones a la pareja sobre diversos temas.

-Pedirle perdón o disculpas a la pareja cuando sea necesario.

Uno puede aprender a tener un estilo de vida conyugal saludable. Por eso te invito a entrar en el universo del “Método González”, una tecnología on line que la Fundación José Manuel González (WhatsApp +57 3106302444) proporciona gratuitamente desde hace varios años, para comenzar un nuevo estilo de vida conyugal saludable. Es dar un salto cualitativo para desarrollar tus actitudes, costumbres, habilidades y conocimientos sobre cómo ser parte esencial de un matrimonio armonioso y feliz.

Este método te va a ayudar a conocerte mejor, a reflexionar sobre tu relación de pareja, a superar sus malos hábitos “anti-conyugales” (llamados factores de riesgo para la relación conflictiva con la pareja) y desarrollar mejores costumbres “pro-conyugales” (factores protectores) para tener una deliciosa vida de pareja que le permita disfrutar su matrimonio.

¡Tú y tu pareja pueden ser felices! 
¡Pueden vivir en armonía! 
¡Pueden disfrutar su matrimonio!


¿Sabes conversar sabroso con tu pareja?



Mi trabajo diario me ha enseñado que las relaciones amorosas son el área en la que la mayoría de los seres humanos invierten más dinero y energía en la actualidad.

El llamar la atención, atraer, seducir y mantener la compañía de otro ser humano que nos quiera tiene mucho que ver, directa o indirectamente, con el mercado de la moda, los cosméticos, el estilo de vida saludable, los bares y discotecas, las bebidas alcohólicas y muchas cosas más, que manejan miles de millones de pesos.

Tener una feliz vida en pareja es hoy una meta importante para muchos humanos, pero no nos preparan para lograrlo. Algo básico como la comunicación en pareja es hoy un área desconocida para muchas personas. Se piensa erradamente que cuando llegue el amor sabremos como comunicarnos adecuadamente. Y la triste realidad es que las cosas no son así.

Aproximadamente 4 de cada 5 parejas que buscan soluciones a sus conflictos comienzan reconociendo que no se saben comunicar adecuadamente con su cónyuge.
Hay varios factores externos a la pareja, como la mala administración del tiempo libre en la familia, la presencia de hijos a quienes se les presta más atención de la adecuada, las presiones laborales intensas, las viviendas con poco espacio para socializar, etc.

Pero, dentro de la pareja, hay emociones, ideas y costumbres que deterioran la comunicación.

Algunas veces las personas han aprendido que solo es importante conversar sobre los asuntos considerados valiosos y muchas veces no expresan lo que están pensando por considerar que no son ideas relevantes sino pendejadas, como me decía hace poco una mujer, que sentía que muchas cosas pasaban por su mente, pero que ella se callaba. A veces ella pensaba que no tenía nada importante que decirle a su marido.

Es bueno tener claro que casi todo lo que piensas, sientes y haces puede llegar a formar parte de una agradable conversación. De hecho, cada día podemos vivir muchas experiencias o emociones que servirían para profundizar nuestro mutuo conocimiento conversando largas horas con nuestra pareja.

Algunas personas no tienen la buena costumbre de escuchar tranquilamente los comentarios contrarios a sus opiniones, o las criticas a su comportamiento, y se dejan invadir por la ira cuando ocurre algo así. Esto genera en la pareja miedo a expresarse libremente y lleva al deterioro de la comunicación. Con el tiempo, se conversa cada vez menos para evitar las peleas.

Por otro lado, la típica pregunta “¿Cómo te fue hoy en el trabajo? Induce una corta respuesta: “bien”. Como si todos los días fueran iguales. Como si nuestras emociones o retos fueran siempre los mismos. Pero que tal si cambiamos esa pregunta por otras como: ¿Qué fue lo más interesante que ocurrió hoy en tu trabajo?

Conversa sobre este tema con tu pareja…

viernes, 5 de julio de 2019

Taller de Terapia de Pareja


Taller de Terapia de Pareja
Barranquilla, febrero 8 y 9 de 2.020

DIRIGIDO A:
Médicos, enfermeras, trabajadores sociales y psicólogos. Estudiantes de último semestre de estas profesiones.

OBJETIVOS: 
Al finalizar el taller el alumno será capaz de: 
- Entrevistar a una pareja con relación conflictiva (DSM 5: V61.10, CIE 10: Z63.0). Aplicar cuestionarios para la evaluación de las parejas.
- Integrar la información obtenida y generar un diagnóstico de la pareja. 
- Planear, implementar y evaluar un tratamiento para parejas con relación conflictiva.
- Valorar y disfrutar el profundizar en los diferentes tópicos que comprende este taller.

CONTENIDO:
Primer modulo
Desarrollo histórico de la terapia de pareja.
Terapias de pareja basadas en la evidencia.
La pareja con relación conflictiva (DSM 5: V61.10, CIE 10: Z63.0).
Evaluación en la Terapia de pareja.
Segundo modulo
Intervención psicológica en la Terapia de pareja.
Situaciones espaciales en Terapia de pareja: infidelidad, celos, peleas frecuentes, falta de comunicación, trastornos sexuales.
Tercer modulo
El Método González para la armonía conyugal.

HORARIO:
Sábado: 9 am - 5 pm
Domingo: 9 am - 5 pm

CERTIFICADO:
La Fundación José Manuel González y el Centro de Psicología y Sexología expedirán certificado de asistencia a los participantes.

DONACIÓN:
Hasta el 1 diciembre: profesionales $300.000 y estudiantes: $100.000
Hasta el 1 de enero: profesionales $360.000 y estudiantes $130.000
Hasta el 25 de enero: profesionales $420.000 y estudiantes $160.000
A partir del 1 de febrero: profesionales $480.000 y estudiantes $190.000
Consignar en cuenta corriente 6457014947 de Davivienda, a nombre de José Manuel González. Enviar recibo a jm@drjmgonzalez.com con la respectiva hoja de vida.

FACILITADOR:  


José Manuel González Rodríguez, psicólogo con varios estudios de postgrado y cerca de 40 años de experiencia en terapia de pareja, terapia sexual y terapia de las adicciones. Director científico de la Fundación José Manuel González. Subdirector de la Fundación Shalom para el Tratamiento de las Adicciones. Docente de la Maestría en Psicología de la Universidad Simón Bolívar. Docente de la Maestría en Salud Sexual de la Universidad de Cartagena. Autor de más 25 libros y múltiples artículos en revistas especializadas. Expresidente de la Sociedad Colombiana de Sexología. Expresidente de la Asociación Bolivariana de Educación, Consejería y Terapia Sexual, Exdirector ejecutivo de la División de Psicología de la Sexualidad en COLPSIC, Exdirector de la especialización en sexualidad y exdirector del grupo de investigación en sexualidad de la Universidad Simón Bolívar de Barranquilla. Premio Nacional de Psicología 2002.

Testimonios del Taller anterior:










INFORMES: 

Móvil (57) 3106302444 y (57) 3017544461