miércoles, 19 de enero de 2011

EYACULACIÓN PRECOZ


Por Dr. José Manuel González Rodríguez
Integrando la investigación científica occidental contemporánea y la milenaria sabiduría
de la medicina china tradicional
Terapia de pareja - Terapia sexual - Terapia de las adicciones - Terapias alternativas
Universidad del Norte de Barranquilla
Universidad Simón Bolívar de Barranquilla
Universidad Manuela Beltrán de Bogotá
Universidad del Valle de Guatemala
Hospital Mount Sinai de Miami Beach
Autor del “Método González”
Autor de más de 25 libros y cerca de 100 artículos en revistas especializadas.
Miembro del Colegio Colombiano de Psicólogos
Expresidente de la Sociedad Colombiana de Sexología
Exprofesor de varias Universidades (en Colombia y el exterior)
Consultorio en Bogotá: Calle 119 No. 7-14, Santa Ana Medical Center.
Consultorio en Barranquilla: Carrera 51B No. 94-334, Centro Médico Vital.
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Frecuentemente recibo cartas de hombres que desean prolongar el tiempo de su eyaculación, ya sea por su propio placer o por el de su compañera.
Hace unos 20 años no era frecuente que el hombre – o que la pareja – se preocupara por eso, pero ahora es común que sea la esposa quien más presione al marido para que reciba un tratamiento para eliminar la eyaculación precoz o rápida.
Este trastorno sexual puede aparecer luego de muchos años de relaciones sexuales normales o presentarse en el hombre desde el inicio de sus encuentros eróticos. En este último caso, el paciente dice que toda la vida ha tenido eyaculaciones muy rápidas. Uno de los caso más frecuentes y frustrantes es el del hombre que eyacula antes de penetrar o justo cuando lo está haciendo.

FRECUENCIA DEL PROBLEMA        
En uno de mis libros mostraba estadísticas colombianas que nos llevan a pensar que dos de cada cinco hombres con vida sexual activa carecen de un adecuado control voluntario que los lleva a eyacular antes de desearlo. Este es un problema muy grave por las dolorosas consecuencias que le trae a la relación de pareja, llegando algunas veces a producir la separación de los cónyuges.

CAUSAS DE LA EYACULACIÓN PRECOZ 
Los trastornos neuro-endocrinos son la principal causa orgánica de la eyaculación precoz. Desde la perspectiva psicológica, hay varias posibles causas de este trastorno sexual. Una de ellas es el mal entrenamiento sexual. Algunos jóvenes tienen sus primeras relaciones sexuales con prisa, en la casa de la novia, cuando los padres de ésta están próximos a llegar, o un carro estacionado en una calle solitaria y por esto se habitúa a tener actos sexuales cortos y con eyaculaciones muy rápidas. Luego de un tiempo es muy difícil romper este condicionamiento sin ayuda profesional.
Otra de las causas tiene que ver con la ansiedad. Cuando un hombre quiere quedar bien ante una mujer es importante, o tiene miedo de ser rechazado, soporta un alto nivel de estrés que lo lleva a eyacular muy rápidamente. Aquí es clave el temor a fracasar, que lleva a que este paciente tenga buenos actos sexuales con otras mujeres, pero con ésta persona especial todo le sale mal. Aunque el hombre es conciente de su nerviosismo, pierde el control y no puede hacer nada para serenarse.
En algunos casos la sexofobia del paciente impide la continuación del placer sexual y precipita la eyaculación. Muchos hombres terminan demasiado pronto porque, inconscientemente, quiere alejarse rápidamente del encuentro sexual, o de la mujer. Esto último es frecuente en las personas con altos niveles de culpabilidad o con tendencias homosexuales.
En otros casos, el problema tiene que ver con las luchas de poder en la pareja. Algunos eyaculadores precoces están muy resentidos – o molestos con su compañera – por  asuntos cotidianos de su vida en pareja. Por ejemplo, ella es una mujer muy ordenada que le amarga la vida a él con su obsesión de tener cada cosa en su sitio. Entonces él se venga, inconscientemente, frustrando los deseos sexuales de ella con una eyaculación muy rápida. En la medida que ella más se frustra, se irrita o se desespera, él se pone más grave, terminado por eyacular antes de penetrar.

EN BUSCA DE UNA SOLUCIÓN      
En todos estos casos, la sexología clínica tiene herramientas terapéuticas supremamente efectivas que le permiten ayudar a los pacientes para que retarde su eyaculación. Los tratamientos actuales van desde el uso de medicamentos hasta las reprogramaciones mentales, pasando por los ejercicios eróticos, la terapia de pareja y los tratamientos de la medicina tradicional.

LOS EJERCICIOS ERÓTICOS
En mi libro “Terapia sexual en el III milenio” pueden encontrarse ejercicios que permiten superar la eyaculación precoz. A continuación se presenta algunos ejemplos:

Ejercicio erótico 
AUTOESTIMULACION CON PARADA – ARRANQUE
En un ambiente relajado, silencioso, en que no exista posibilidad de que lo interrumpan, desnúdese y acuéstese. Empiece a acariciarse el cuerpo mientras imagina una fantasía sexual que le agrade. Lentamente, acaricie su cara, su cuello y hombros, su pecho; pase ligeramente la mano sobre su abdomen, pelvis y vello púbico. Ahora, pase sus manos sobre los muslos, centrándose en su cara interna; es posible que sienta una erección. Deténgase un momento aquí y vuelva a tocarse los muslos, el abdomen, el pecho y la cara. Concéntrese en el placer del contacto suave de la piel con sus manos.
Acaricie ahora suavemente sus genitales, utilizando el aceite adecuado en sus manos (más información sobre ese tipo de aceite puede solicitarse a clinicagonzalez2@gmail.com). A medida  que la excitación aumenta, estimule más su pene con sus dedos húmedos de aceite. Deje que su respiración aumente rítmicamente y que se acentúe la tensión sexual. Cuando se sienta cerca del orgasmo, deténgase y deje de tocar sus genitales hasta notar que desaparece la urgencia de eyacular.
Inicie nuevamente el estímulo en su pene hasta sentirse nuevamente excitado, pero antes de llegar al “punto de no retorno” (que esté cerca del orgasmo pero sin que sea el punto de inevitabilidad de la eyaculación), deje de tocarse, dejando que baje el nivel de excitación.
Repita tres veces esta secuencia y deténgase hasta estar cerca del orgasmo para después dejar de estimularse hasta sentir un alivio de su tensión sexual. La cuarta vez, continúe la estimulación hasta llegar a eyacular.

Ejercicio erótico 
PLACEREADO SENSORIAL
Estos dos términos, acuñados por Masters y Johnson, describen una agradable experiencia sensorial, en la que la pareja desiste del intercambio sexual y del orgasmo durante varios días, o semanas, y en este período ambos se acarician suavemente el cuerpo y los genitales. Como su nombre lo indica, es una técnica prescrita por el terapeuta sexual con el fin de conseguir, entre otras cosas, un re-encuentro íntimo de la pareja, un grado de relajación sensual en ambos y una nueva experiencia de disfrute no exigente, en que no existe la preocupación por conseguir un resultado inmediato.
Efectivamente, la pareja que disfruta de esta experiencia agradable aprende a dar y a recibir placer sin la expectativa de obtener una adecuada respuesta de sí mismo y del otro; esto crea condiciones adecuadas para que desaparezcan los viejos temores y desaparezca la ansiedad sexual.

Ejercicio erótico 
PLACEREADO SENSORIAL SENSUAL
Deben buscar un momento de tranquilidad en que los dos puedan estar solos, seguros de que nada ni nadie los interrumpirá. Ojalá los niños estén durmiendo, desconecten el teléfono, apaguen el televisor y la radio y vayan juntos a darse una ligera ducha. Luego, los dos, desnudos y recién duchados, váyanse a la cama y acuéstense uno al lado del otro.
Ustedes decidan quién comienza. ¿De acuerdo?
El elegido empezará a tocar suavemente, todas las zonas sensibles del otro, desde los cabellos, bajando lentamente por cara, cuello, hombros y pecho. Después sigue tocando muy suavemente, el abdomen, los flancos, los muslos (no puede tocar los genitales), piernas y pies. Al terminar, le pide que se voltee y empieza a acariciarle la nuca, espalda, nalgas, piernas y pies. Mientras uno acaricia al otro, cada uno debe concentrarse en sus propias sensaciones eróticas. Para este ejercicio es conveniente utilizar un aceite adecuado.
Después intercambian las posiciones y comienzan nuevamente el ejercicio, tratando de disfrutar al máximo el contacto suave de los dedos sobre la piel. Si se excitan, gocen esa sensación, pero no lleguen al contacto genital. ¡Sólo disfruten!
Al final, comenten durante unos minutos, las sensaciones que vivieron los dos.

Ejercicio erótico 
PLACEREADO SENSORIAL TOTAL
Ambos desnudos, acostados en la cama, comenzarán a acariciarse con pequeños masajes en todas las zonas sensibles del otro (ustedes deciden quién inicia el ejercicio). Empiecen por la cabeza, cara, cuello, pechos, abdomen, flancos, muslos, piernas y pies; mientras tanto, el que está acostado trata de relajarse lo más que pueda y concentrarse en sus propias sensaciones eróticas. Luego, se cambian de posición y reanudan el ejercicio.
Posteriormente, él  se acostará  mientras ella empieza a tocarle los genitales durante unos cinco minutos. Esta caricia debe ser suave, tocando ligeramente el pene y los testículos, mientras que él tiene los ojos cerrados y se concentra en una imagen erótica que le excite. Después, ella se acuesta boca arriba y su parejo le tocará suavemente sus labios vaginales y el vello púbico, sin frotar ni penetrar los dedos en la vulva. Ella se puede concentrarse en una imagen erótica que le excite y tratar de relajarse al máximo mientras disfruta las caricias que recibe.
Si sienten excitación, no deben preocuparse por ello ni atender a esta sensación, ya que no se busca con este ejercicio ninguna respuesta sexual genital ni llegar al orgasmo. En caso de observar lubricación en ella y erección en él, no les prestarán atención. Simplemente, disfruten las sensaciones y relájense. Al final, comenten durante unos minutos, las sensaciones que vivieron los dos.

LOS ERRORES MÁS COMUNES
Un error común a estos pacientes tiene que ver con la baja frecuencia de las relaciones sexuales. Esto lleva a que el problema se agudice. Lo más adecuado para un eyaculador precoz es aumentar la frecuencia de las relaciones sexuales, aunque él sienta deseos de no hacerlo para evitar quedar mal.
También es importante la posición que se use durante las relaciones sexuales. La posición más corrientemente usada en nuestro medio – el hombre arriba y la mujer abajo – no es la más conveniente, porque acelera el proceso. Las más adecuadas son las posiciones en que la mujer está sentada sobre el compañero y aquellas en la mujer tiene sus rodillas cerca de los senos.

CARTAS SOBRE EYACULACIÓN PRECOZ

Carta 1

Dr. José Manuel González:       
Esta es una pregunta importantísima para mí ¿Porque uno eyacula precozmente? ¿Qué es lo que pasa que uno no se puede controlar? Espero su respuesta urgente.  
Atte. A. F.

RESPUESTA:

Apreciado amigo:

La Dra. Diana Resnicoff, eminente Sexóloga clínica, recientemente escribió al respecto: el hombre que sufre de eyaculación precoz no puede ejercer un razonable control voluntario sobre el reflejo eyaculador; ignora, no percibe o tiene una seria dificultad para darse cuenta de sus sensaciones eróticas previas al momento de la eyaculación. Se podría decir, como ellos mismos creen, que tienen un exceso de sensibilidad o que "sienten demasiado" pero en realidad pareciera que sufren de anestesia genital porque su cuerpo no les avisa que ya van a eyacular.    
Todos los hombres antes de la reflejo eyaculación pueden percibir una sensación interna que, en cada varón asumen características distintas, que les "avisa" que están por eyacular. Esto implica que cada uno debe conocer el código de su propio cuerpo para poder interpretar las señales que este le envía momentos antes de iniciarse la descarga eyaculatoria. En el proceso eyaculatorio existe una primera etapa denominada "fase de emisión" en la que se produce la contracción, primero de los conductos deferentes, luego de las vesículas seminales y finalmente de la próstata. Estos conductos son los canales que llevan el semen de los testículos a la próstata. Estas contracciones producen lo que se conoce como "inevitabilidad eyaculatoria", que es la imposibilidad de detener la descarga del semen. Las sensaciones que producen estas contracciones son, junto con la dilatación de la uretra, las señales de alarma que estos hombres no perciben o, en el mejor de los casos, desconocen que deben tener en cuenta, para poder manejar en esos momentos su control eyaculatorio haciendo cesar los estímulos directos sobre el pene.
A continuación se produce la segunda etapa – casi simultánea a la anterior – que es la eyaculación propiamente dicha y consiste en la contracción de la uretra y los músculos de la base del pene. Estos movimientos concluyen con la salida del semen por el meato urinario, mientras se producen de cuatro a ocho contracciones de la uretra que duran 0,8 segundos cada una. Las sensaciones que producen las contracciones y el pasaje del líquido seminal a través del trayecto mencionado, junto con los procesos cerebrales producen las sensaciones que originan el placer durante el orgasmo masculino.
Las causas de la eyaculación precoz son básicamente la ansiedad y el mal aprendizaje. Ambas interactúan y se refuerzan mutuamente. Sin embargo, la concurrencia de factores que inciden en esta problemática abarca un amplio espectro. Efectivamente, en la mayoría de los pacientes se encuentra que sus primeras experiencias de coito estuvieron rodeadas de situaciones generadoras de ansiedad, como la barra de amigos o cualquier otra que implique exigencias: la relación con una mujer importante, la proximidad de otras personas, o bien, la iniciación sexual en la propia casa o en la de la novia, con el temor de que aparezcan los padres en cualquier momento. Este exceso de ansiedad provoca nuevas experiencias de eyaculación incontrolable.  
Así, se va reforzando su aprendizaje negativo y la eyaculación precoz se convierte en una forma de funcionamiento sexual habitual. La ausencia de ansiedad permite al individuo tener un juego sexual prolongado, lo que posibilita una adecuada preparación del sistema nervioso parasimpático y evita una descarga masiva e incontrolada del sistema simpático, que es el que en definitiva determina el descontrol de la eyaculación.

Carta 2

Dr. José Manuel González:               
Desde hace muchos años tengo un problema de eyaculación precoz. Como decía el otro día en la pregunta que hacia en el periódico yo tengo 10 de cada 10 veces que lo hago y siempre ha sido así. Cuando se la meto no pasa ni un minuto y ya se me viene. No demoro nada y ella ya esta jarta de esa falla. Esto es fatal porque en lo demás somos un matrimonio perfecto. Le ruego que se preocupe por mi problema y me diga que hacer para salir de esta vida tan desagradable que llevo en el sexo.
Atte., M.

RESPUESTA:

Apreciado Amigo:  
Me parece muy positivo que estés buscado una ayuda profesional para resolver el problema sexual que te preocupa. Eso es lo que hay que hacer, y no quedarse esperando que la situación se arregle sola. Los problemas sexuales, como los otros problemas de la vida diaria, no se arreglan solos. Uno tiene que enfrentar las situaciones problemáticas y buscar las soluciones a los inconvenientes y tropiezos que nos trae el diario vivir. La felicidad no nos llega regalada, sino que se consigue día a día, en un sistemático esfuerzo por vivir cada día mejor.
Hoy en día existen muchas técnicas terapéuticas sexuales efectivas para los diferentes trastornos sexuales. Solo no arreglan su vida sexual aquellas personas que por pena o vergüenza no se atreven a consultar a un especialista. Inclusive para estas personas ya hoy hay medios de ayuda telefónica – o por Internet – donde por medio de cuestionarios psicosexuales se pueden hacer diagnósticos e intervenciones terapéuticas sin que el paciente y el terapeuta estén frente a frente.
A continuación voy a sugerirte una serie de ejercicios que pueden ayudarte a mejorar tu vida sexual. Para empezar, debes intentar "acostumbrarte" al contacto con la vagina. Para ello puede ser conveniente que durante las próximas semanas tengas frecuentemente encuentros sexuales en los que tú estés acostado boca arriba y tu compañera sentada encima, mientras tu pene permanece dentro de la vagina de ella, sin mover las caderas (ni ella ni tú, ambos se quedan quietos). Mientras esto ocurre Uds. pueden acariciarse con las manos en diferentes partes de la cara, el cuello, el pecho, los brazos y el vientre. También pueden decirse cosas agradables y mirarse a los ojos.
No olvides que el encuentro sexual es algo más que un pene dentro de una vagina. Las relaciones sexuales son un momento importante en la comunicación intima de la pareja.
Cuando sea posible que permanezcas largo rato dentro de la vagina sin eyacular, pueden comenzar a introducir pequeños movimientos en la cadera de parte de ella (mientras tú permaneces quieto). Esto busca que el pene se "acostumbre" a una vagina en movimiento. Ella puede subir y bajar su cuerpo para que el pene salga y entre dentro de su vagina. Puede moverse hacia adelante o hacia atrás (o hacia los lados). Al principio los movimientos deben ser suaves y luego más intensos - a medida que tú te acostumbras a ellos-.
Cuando tú observes que puedes estar un largo rato sin eyacular, a pesar de los movimientos de ella, es el momento de que pasen a hacer el ejercicio con movimientos de ambos. Es probable que necesiten quedarse 3 o 4 semanas en cada una de las etapas, antes de pasar a la siguiente. Seria conveniente que estos ejercicios eróticos se den 2 o 3 veces a la semana, en momentos que tanto tú como ella estén contentos, tranquilos y con todo el tiempo necesario. Sin correr y en un ambiente de armonía. Un hombre con eyaculación prematura llega a la relación sexual con mucho temor a eyacular rápidamente y este miedo precipita muchas veces su eyaculación, así que si logras estar tranquilo, vas a demorar más tiempo sin eyacular. Una gran cantidad de cariño y ternura serán muy útiles para este proceso.
Probablemente estas tareas disminuyan considerablemente la rapidez de tu eyaculación. De no ser así, deberías buscar a un sexólogo clínico que te ayude a superar este problema sexual.

Carta 3  

Dr. José Manuel González: 
Mi esposo termina la relación sexual muy rápido. Aunque es una excelente persona en todos los demás aspectos, esto lo marca y nos está haciendo mucho daño. A mí ya casi no me provoca estar con él y él ya casi no me busca. Hacemos de todo, pero nada de aquello. Eso me preocupa mucho y me preocupa que pueda traer muchas cosas malas en nuestro futuro. Usted ¿qué me sugiere?  
Atentamente, Martha

RESPUESTA:

Querida amiga:
Qué bueno que estás buscando ayuda para mejorar tu vida matrimonial. Muchas personas se pasan la vida sufriendo problemas como el tuyo, y no hacen nada porque creen que el tiempo solucionará las cosas, y eso es falso. Si tú no eres parte de la solución te conviertes en parte del problema.
No es bueno que pase mucho tiempo entre relación y relación. Los hombres con este trastorno sexual comienzan a tener miedo de hacer el ridículo con la esposa y evaden cada vez más las relaciones. Este tiene un efecto negativo porque cuando llega el momento hay tanta urgencia física que todo se dispara muy rápido. Una forma de ayudarle a mejorar es invitarle frecuentemente a tener relaciones. Unas 2 ó 3 por semana.
Ayúdale a concentrarse en el momento, para que deje de divagar – en el pasado fracaso que le produce culpa, o en el futuro fiasco que le produce temor –. Tanto la culpa como el temor son enemigos de la tranquilidad y el placer que el hombre necesita para aprender a controlar el tiempo de la eyaculación. Pídele que haga contigo unos ejercicios de concentración erótica que consisten en percibir claramente tus olores, sonidos y movimientos.
En la medida que él se concentre en el momento actual, y en el placer que ese momento le produce, su cuerpo irá sintonizándose con el tuyo y las velocidades del proceso sexual tenderán cada vez más a ser similares. Cuando dos cuerpos se sintonizan, cada uno de ellos influye sobre el otro y entonces él te acelera un poco a ti y tú lo frenas un poco a él.
Eso requiere práctica y atención, pero cuando se logra es muy útil y placentero para la pareja, además que tiene un efecto importante sobre la estabilidad conyugal. Es útil que le ayudes a no quedarse quieto cuando termine. Pídele que continúe acariciándote para que tú puedas llegar hasta el final. Eso tiene un doble propósito. Primero: él se sentirá más tranquilo, y por ende podrá mejorar más rápido, si no tiene encima la culpa de dejarte insatisfecha. Segundo: si tú sabes que no te quedarás empezada, estarás más motivada a participar en la relación.
Muchas esposas pierden rápidamente la motivación sexual cuando frecuentemente se quedan a mitad del camino y lo que ocurre es que, sin ellas mismas darse cuenta, también le sacan el cuerpo a las relaciones sexuales.
Si todas estas recomendaciones no llegaren a satisfacer tu deseo de ayudarle, no dudes en buscar ayuda profesional. Los tratamientos sexológicos modernos son muy efectivos y por lo general están al alcance de la mayoría de los presupuestos familiares.

CASO CLINICO
    
H. un profesional de la construcción de 43 años, consulto por sentir que terminaba muy rápido, durante las relaciones sexuales con su esposa. No había tenido encuentros eróticos con otras mujeres por miedo a los celos de su esposa. Estaba casado desde hacia 4 años con una mujer inteligente, trabajadora, obesa, mas alta y muy agresiva con él, sobretodo en publico. Al igual que con su madre, H.  le obedecía con una actitud sumisa y complaciente. No tenían hijos. 
Durante las relaciones sexuales ella le exigía que se demorara, y cuando terminaba, le recriminaba que no le proporcionara todo el placer que ella quería recibir.
La evaluación diagnostica mostró que la eyaculación precoz de H. se debía fundamentalmente al estado de ansiedad y estrés que lo invadía cuando se acercaba a la relación sexual y mas específicamente a la penetración. Su organismo, sus genitales y su sistema hormonal funcionaba perfectamente y en ellos no se encontró ninguna anormalidad médica.
El tratamiento se inicio con la utilización de técnicas de autocontrol mental y ejercicios eróticos, como los mostrados en el libro “La Terapia Sexual en el III Milenio” (Editorial Antillas, 2001) para prolongar el placer sexual. Con otros ejercicios eróticos específicos aprendió a percibir las señales que su propio cuerpo le enviaba, cuando se acercaba el momento de la eyaculación, modificando así el mal aprendizaje que poseía al respecto.
El estrés y los niveles de ansiedad se disminuyeron con ejercicio físico, masajes con aceites especiales, técnicas de relajación y visualización. El uso sistemático de jugo de manzana con lechuga fue también muy útil para H.
A medida que H. aprendía a prolongar su placer, su actitud fue mucho mas tranquila. A los 4 meses ya no eyaculaba precozmente y a los 6 meses finalizo su tratamiento.
La persistencia de H. fue el elemento que mas ayudo a la superación de su eyaculación precoz. Las frecuentes humillaciones que le hacia su esposa fueron el factor mas negativo, que retrasaba los avances terapéuticos. Durante el tratamiento se quiso mejorar el trato entre los dos, pero ella se resistía a comportarse mas tierna y cariñosa con él. Aunque se les recomendó psicoterapia de pareja, ella se rehusó a iniciar un tratamiento conjunto.




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