sábado, 31 de agosto de 2013

MITOS SEXUALES




Por Dr. José Manuel González Rodríguez
Cerca de 40 años ayudando a las parejas a fortalecer sus relaciones…
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MITOS SEXUALES EN LA REGIÓN CARIBE COLOMBIANA

Hoy, 4 de septiembre, día mundial de la Salud Sexual, quiero referirme a los mitos sexuales, principal causa de muchos trastornos de la intimidad conyugal. 

En los cerca de 40 años que llevo ayudando a las parejas a fortalecer sus relaciones amorosas he observado una serie de mitos sexuales que le hacen mucho daño a la vida conyugal. Los mitos son ideas erradas que favorecen emociones y sentimientos inadecuados que impulsan acciones negativas para la armonía matrimonial que impiden el bienestar y felicidad de la familia. Los mitos sexuales deterioran la calidad de la intimidad y favorecen los trastornos sexuales en la vida matrimonial.

Los principales mitos sexuales que visto en nuestra región caribe son:

Tragar semen es peligroso o dañino. Falso: científicamente no hay evidencia de que ingerir semen o secreciones vaginales sea dañino para la salud, a no ser que dichos fluidos provengan de una persona que tenga una enfermedad de transmisión sexual, como gonorrea o VIH.

Los varones, para ser más hombres, necesitan tener muchas relaciones sexuales. Falso: la virilidad no está dada por la cantidad de veces que se ha acostado con una mujer, ni por la cantidad de mujeres que tenga “disponibles”. La hombría se mide por la responsabilidad y respeto con que el hombre vive su sexualidad, reconociendo en ella un valor. Un “verdadero hombre” es quien es capaz de respetar a la mujer y respetarse a sí mismo, entendiendo la relación sexual como un acto de intimidad, expresión de amor y respeto mutuo. Este mito es muy negativo porque fomenta el machismo, causa de muchos problemas de infidelidad y violencia sexual.

Los trastornos sexuales son poco frecuentes. Falso: las estadísticas muestran que al menos una de cada tres personas padece un trastorno de la sexualidad.

Si se presenta un problema sexual es porque la persona no siente amor por su pareja. Falso: si bien algunas veces la disfunción sexual es una manifestación de un conflicto de pareja o de un sentimiento que se está apagando o transformando, lo más corriente es que en la mayoría de los casos las causas del trastorno sexual no estén relacionadas con esto.

Si la mujer no sangra en su primera relación sexual, quiere decir que no es virgen. Falso: el sangrado durante la primera relación íntima no es un signo de virginidad. Si ha habido una buena estimulación y lubricación vaginal en los momentos previos a la primera penetración, no tendría por qué haber sangrado, ni dolor de ningún tipo. Esto podría llegar a ocurrir cuando no ha habido una buena preparación y estimulación erótica, produciéndose algún tipo de sangrado o dolor producto del roce o de la tensión con que se esté viviendo la relación sexual. Este mito es muy negativo porque fomenta insultos, desconfianza y resentimientos en la relación de pareja.

Los problemas sexuales son producto de una infidelidad. Falso: no hay una relación directa y necesaria entre la atracción por otra persona, o una relación paralela, y las disfunciones sexuales. Pueden presentarse trastornos sexuales en muchos de los casos en que no existe infidelidad.

Los hombres padecen más problemas sexuales que las mujeres. Falso: son tan frecuentes los problemas sexuales en hombres como en mujeres. Los más comunes en los hombres son la eyaculación precoz y la disfunción eréctil (llamada impotencia), mientras que en las mujeres prevalecen la disminución del deseo y la anorgasmia (conocida como Frigidez).

Los orgasmos simultáneos ofrecen mayor placer que los experimentados de forma separada. Falso: es como pensar que la comida se disfruta más cuando ambos llegamos a comernos la última cucharada del plato al mismo tiempo.  Lo peor es cuando la pareja se obsesiona con esta idea. Frecuentemente es más placentero poder disfrutar sin presiones el orgasmo propio y, antes o después de éste, el de tu pareja. Así como es gratificante ver la emoción de tu pareja cuando recibe un regalo tuyo, así es muy placentero ver a tu pareja gozando su orgasmo, algo que no ocurre cuando tú también estás viviendo tu orgasmo, ya que en ese momento tiendes a desconectarte de todo lo que te rodea. Este mito es muy negativo porque pone a las personas a preocuparse por el ritmo y la velocidad para estar a la par del otro y le quita la espontaneidad y tranquilidad necesaria en la intimidad para lograr la plenitud erótica.

Te invito a leer con tu pareja y luego discutir lo que piensan sobre esta información. Una conversación tranquila al respecto será muy sana y constructiva para favorecer una vida sexual sana, responsable, constructiva y muy placentera, ¡como tú te mereces!


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