jueves, 28 de septiembre de 2017

¿Es útil comer con tu pareja?

  
                                           Por Dr. José Manuel González Rodríguez                                          
Terapia de pareja - Terapia sexual - Terapia de las adicciones - Terapias alternativas
Integrando la investigación científica y la alta tecnología occidental contemporánea
en salud y la milenaria sabiduría de la Medicina China Tradicional
Universidad del Norte de Barranquilla
Universidad Simón Bolívar de Barranquilla
Universidad Manuela Beltrán de Bogotá
Universidad del Valle de Guatemala
Hospital Mount Sinaí de Miami Beach
Escuela Neijing
Autor del “Método González” - Escritor de más de 25 libros y cerca de
100 artículos en revistas especializadas.
Miembro del Colegio Colombiano de Psicólogos
Expresidente de la Sociedad Colombiana de Sexología
Exprofesor de varias Universidades (en Colombia y el exterior)
Consultorio en Bogotá: Calle 119 No. 7-14, Santa Ana Medical Center.
Consultorio en Barranquilla: Carrera 51B No. 94-334, Centro Médico Vital.
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¿Es útil comer con tu pareja?

Con la proximidad de “Sabor Barranquilla” (la feria gastronómica con identidad Caribe) no puedo dejar de escribirte sobre la pareja y la comida, además de señalar el parecido que existe entre alimentarnos y hacer el amor. De hecho, las relaciones sexuales son una forma de nutrirnos y compartir la energía vital que anima nuestra existencia. No es casualidad que el verbo comer también tiene el significado de sostener relaciones íntimas con otra persona.

Los expertos señalan varias razones por lo que es útil comer con tu pareja, las más frecuentes son: 

1. Se sienten cómodos juntos y esta sensación se refleja en otros aspectos de la vida conyugal. Comer es muy agradable y placentero. Esas sensaciones tienden a generalizarse a otras actividades conyugales.

2. Debes saber que como trata a los camareros, así trata a las otras personas. Si tu pareja no tiene respeto por quienes le sirven la comida, probablemente a ti también te tratara mal apenas tenga la oportunidad.

3. No decides que es lo que vaya a comer el otro. En lugar de ordenar lo que el otro va a comer, ambos toman sus propias decisiones de lo que desean, eso fortalece la idea de respetar la forma de ser de la pareja. Así se favorece la tendencia a conocer y respetar los deseos y las necesidades de la otra persona.

4. Si pueden llegar a un consenso sobre la elección de un restaurante, probablemente pueden ponerse de acuerdo sobre otras cosas. Como hay muchas opciones de restaurantes, hoy en día, elegir uno que les guste a los dos no es algo sencillo. Si lo hacen tranquilamente sabrán que probablemente los dos son lo suficientemente maduros para una relación adulta, en donde se pueden poner de acuerdo plácidamente.

5. Aprendes sobre las costumbres de tu pareja. Lo que alguien escoge para comer dice mucho de esa persona. La salud y la longevidad de tu pareja pueden visualizarse por el tipo de alimentos saludables o no saludables que consume. La forma como come también te dará mucha información sobre sus hábitos y modales.

6. Cuando comen juntos generalmente están conversando. Posiblemente no están viendo televisión, ni con sus cabezas enterradas en los celulares. Mientras otras personas comen como si estuviesen en una competencia, tú trata de estirar ese tiempo junto a tu pareja por el mayor tiempo posible.

7. Comer es una excelente excusa para luego bailar y beber juntos. La experiencia muestra que las parejas que bailan y beben juntos son frecuentemente las más divertidas. Así que luego de comer, salir a bailar y beber algo en pareja es un excelente programa.

8. Tienes algo que compartir, que siempre será de ustedes. Parte de la felicidad conyugal se relaciona con los recuerdos agradables de las experiencias que viviste con tu pareja.

¿Recuerdas donde tuvieron una cena increíble y deliciosa?


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Sexo Tántrico

TED
PRACTICAS DEL SEXO TÁNTRICO

José Manuel González
Escuela Latinoamericana De Medicina Sexual
FUNDACELAC. Universidad De Carabobo
Trabajo final. Diplomado en Medicina Sexual


Este documento pretende ser una ayuda para las personas interesadas en las prácticas del sexo tántrico y puede ser útil para terapeutas y pacientes en terapia sexual y de pareja. Contiene aspectos básicos para los principiantes.
El autor agradece a Mateo Torres y Karina Herazo la elaboración, intervención y digitalización de las imágenes de este documento.

 

INTRODUCCIÓN: ACERCA DEL SEXO TÁNTRICO

Los terapeutas sexuales y de pareja cuentan hoy en día con una serie de instrumentos eficaces producto de la investigación científica de las ciencias occidentales del comportamiento para desarrollar adecuadamente su labor profesional, como, por ejemplo, todas las técnicas desarrolladas por la psicología cognitiva comportamental (Cabello, 2008; González, 2016; 2017; 2018b; González y Lacera, 2007).

En la búsqueda de nuevas opciones, es útil mirar hacia el oriente y tratar de integrar el conocimiento occidental con la milenaria sabiduría de las medicinas orientales, donde hay elementos importantes que pueden complementar la práctica profesional (Brotto, Krychman & Jacobson, 2008; Brotto, Mehak & Kit, 2009; González, 2016; Montañes, 2014). El sexo tántrico es una de estas alternativas. Las técnicas del sexo tántrico son de bajo costo, no invasivas y no farmacológicas. Ayudan a mejorar la autoimagen y la autoestima. Eliminan los bloqueos mentales, los miedos y la ansiedad (Lousada 2011).

El sexo tántrico no tiene nada que ver con la religión, como la gente poco informada cree, es solo una forma más saludable y placentera de vivir la sexualidad que tiene en cuenta aspectos físicos, mentales y espirituales.

El Tantra actualmente tiene varios maestros (Lousada & Angel, 2011). Vatec (2012), uno  de ellos, presenta una amplia descripción de la visión contemporánea de las prácticas sexuales tántricas que ha sido útil para la elaboración de este documento.

Gómez (2009), otro maestro contemporáneo, define el Tantra como un cuerpo de conocimientos destinado al crecimiento pleno y equilibrado del ser humano con relación a si mismo y a su entorno. Este autor presenta el Tantra como un reentrenamiento cognitivo que posibilita aumentar la capacidad de gozo, adquirir el control consciente de las emociones, desarrollar la seguridad y a la autoestima, vivir y dormir sin estrés, en otras palabras, llevar una vida plena, consciente, coherente y feliz. Gómez (2009) desarrolló un método para el aprendizaje del Tantra “que se adapta a la vida moderna actual y que esta despojado de formas culturales orientales y libres de supersticiones de los pueblos que practicaron el Tantra hace varios siglos”. Es de resaltar la visión de este autor que señala que las personas compasivas, no violentas son las que tienen mejor salud.

La visión convencional del orgasmo en occidente se relaciona con la descarga de energía, en cambio el Tantra lo mira como el movimiento de la energía dentro del cuerpo (Clarkson, 2003, citado en (Lousada & Angel, 2011). Durante el orgasmo no solamente nos armonizamos con nuestra pareja, también lo hacemos con el universo y sus vibraciones (Chia, 2000, citado en (Lousada & Angel, 2011).

El sexo tántrico proviene de la India, de la forma como se miraba la sexualidad hace varios miles de años, cuando los humanos comenzaron a darse cuenta del poder que la energía sexual tiene para conectarnos con nosotros mismos y con nuestra pareja. Lousada & Angel (2011) plantean que una de las mejores aproximaciones al Tantra clásico es el libro “Jewel in the lotus” de Sunyata Saraswati & Bodhi Avinasha (2002).

Un taller para aprender técnicas del sexo tántrico trabaja con varios elementos (González, 2018a):

-Centrar la mente en el aquí y el ahora. Con ejercicios especiales se mejora la concentración en la actividad sexual y eso permite aumentar la sensibilidad y el mutuo placer, algo que crea un vínculo especial en la pareja.  

-La respiración, fuente de energía, que debe sincronizarse. Por ejemplo, mientras uno inspira, el otro miembro de la pareja expira. Luego, cuando el primero expira el otro inspira. Aprender esta forma de respirar no es fácil al principio. Pero como todo lo que se practica, después se convierte en un hábito.

-La mirada directamente a los ojos para conectarse con el yo interior de la pareja. Buscando una fusión desde el yo interior que permita conseguir una conexión emocional.

-Movimientos y caricias en forma armónica y fluida. Como en una danza amorosa, las manos recorrerán todo el cuerpo de la pareja. Las cuatro manos se convertirán con la práctica en instrumentos sutiles de comunicación sensorial.

-Aprender a expresar lo que se piensa, se siente y se desea es fundamental para fortalecer el vínculo más allá del contacto físico. Para las personas tímidas e inseguras esto es difícil al principio, pero bajo una adecuada guía es fácil llegar a conseguirlo.

ALIMENTACIÓN

La tradición tántrica da mucha importancia a los alimentos para conservar la salud, como ocurre en general con todas las medicinas orientales.

Se conocen como afrodisíacos a todas las sustancias que inducen o facilitan el deseo sexual. Su nombre viene de Afrodita, diosa de la belleza y el amor (erótico más que romántico) en la mitología griega.

Jaramillo (2005) y Vatec (2012) presentan una serie de sugerencias con relación a los alimentos que pueden facilitar, inducir o mantener el deseo sexual (desde la perspectiva psicobiológica) en donde es importante resaltar: aguacate, albahaca, ajo, apio, canela, cardamomo, chocolate, curry, damiana, espárrago, ginseng, jengibre, lúpulo, mariscos, menta, miel, orégano, pimienta, polen, tomillo, yohimbina,  y zanahoria. Es interesante agregar en esta lista la patilla o sandia, rica en citrulina, un potente vasodilatador (Serrano, 2018).

Vatec (2012) muestra además una lista interesante y muy útil de diferentes recetas para elaborar comidas con la mayoría de estos alimentos. 
Con respecto a las bebidas alcohólicas, la tradición tántrica plantea que en pequeñas cantidades una buena bebida tiene el efecto de relajar y calentar el cuerpo al mismo tiempo que disminuye las inhibiciones sexuales (Vatec (2012).

Dado que el maithuna es un ritual prolongado que implica un gasto de energía, es conveniente tener a la mano una bandeja con alimentos y bebidas. Las frutas frescas son una buena opción. El agua, el vino o el champaña también lo pueden ser (recordando no abusar de las bebidas alcohólicas).

Los alimentos también son a veces utilizados durante el maithuna para jugar (Vatec, 2012). Por ejemplo, verter miel sobre una parte del cuerpo y luego lamerla y beberse la miel.

MASAJE TÁNTRICO

El contacto físico, amoroso y sensual es muy importante, tanto en la milenaria sabiduría del sexo tántrico, como en la terapia sexual contemporánea (Cabello, 2008; González, 2018; Vatec, 2012).

Los masajes (que no deben terminar inevitablemente en el coito) tienen una función muy importante ya que generan un tipo muy particular de comunicación entre los miembros de la pareja, con base en el placer físico (no necesariamente erótico) y el mutuo servicio. Los masajes permiten despertar y desbloquear las sensaciones corporales y la energía Kundalini (que la tradición tántrica considera trascendental).

Los masajes se utilizan principalmente para relajar a la pareja y estimular día a día la capacidad de dar y de disfrutar en el maithuna (o encuentro coital) de una manera más profunda y satisfactoria (González, 2018; Vatec, 2012).

Existen varias recomendaciones básicas para la pareja que desea regalarse sesiones de masaje tántrico a plenitud. Las básicas, según Vatec (2012), son:

El miembro de la pareja que da el masaje (el rol activo) deberá liberar su mente de cualquier idea o deseo que se relacione con su propio placer sexual. Debe concentrarse únicamente en el poder gratificante y terapéutico de sus manos. Concentrarse en estar “aquí y ahora” dejando de lado cualquier preocupación. Debe sincronizar su respiración con la de su pareja. Concentrar la atención en el placer y la curación de quien recibe el masaje. Tener claro que entre más se relaje, mayor será el flujo de energía armonizadora y curativa que transmitirá a su pareja.

El miembro de la pareja que recibe el masaje (el rol pasivo) debe disponerse a disfrutar el placer que le proporciona el masaje que recibe sin pensar que se está dirigiendo hacia una meta, sobretodo de carácter sexual. Concentrarse en estar “aquí y ahora” dejando de lado cualquier preocupación. Expresar claramente si algún movimiento le resulta desagradable o incómodo. 

Para el masaje tántrico la tradición recomienda varias formas de utilizar las manos (Vatec, 2012). Las básicas son:

-Percusión: las manos cerradas se dejan caer alternadamente, de manera rítmica, sobre el área del cuerpo que se está masajeando, causando un delicado golpeteo sobre dicha área para estimular la energía.

-Mano extendida: se recorre una parte determinada del cuerpo, con las manos abiertas, en línea recta, de manera circular o en una forma combinada de ambos tipos de trayectoria.

-Dedo: generalmente el índice o el pulgar, utilizado para estimular áreas específicas del cuerpo, lo que es similar en muchos casos a la digitopuntura. Su efecto tántrico se relaciona también con la movilización de la energía.

Normalmente se sugiere iniciar con los masajes en la espalda. Luego se procede a masajear la parte frontal y por último se llega al área genital (masaje del Yoni y del Lingam, genitales femenino y masculino, respectivamente). Se dedicará un tiempo prudencial a cada área. En total se recomienda emplear más de una hora en esta actividad.

Utilizar aceite es útil ya que facilita el ejercicio para quien da el masaje y aumenta el placer de quien lo recibe. La tradición recomienda aceites yang, que estimulan eróticamente, como los de canela, jazmín, cedro, sándalo y vainilla (Vatec, 2012).

La preparación para los masajes (y otros rituales tántricos), debería iniciarse con un baño relajante. La tradición sugiere realizar estas actividades en ambientes íntimos y agradables, con una temperatura adecuada (el frío tiene efectos nocivos y desagradables que impiden disfrutar el masaje), con música suave, velas, incienso, almohadones y sin ninguna prisa. Un piso alfombrado es más recomendable que una cama, a menos de que se trate de una cama muy grande (González, 2018; Vatec, 2012).

La persona que da el masaje debe frotar sus manos para calentarlas y poder hacer el contacto más agradable.

Es de mucha importancia dedicar atención a la forma de masajear el área genital: el yoni y el lingam, por lo que se dedicara un espacio a ellos, a continuación.

-Masaje del lingam: se realiza en la zona genital masculina, en la que se ubica el chakra sexual. Según el Tantra, este chakra simboliza la unión entre la mente, el espíritu y el cuerpo, por eso esta técnica es utilizada para explorar la plenitud.

Ya seas tú el masajista o el que recibe, debes saber que el objetivo del masaje tántrico del órgano sexual masculino o lingam es la relajación del hombre y su conexión con su parte más sensible. La meta principal del masaje del lingam es la exploración de una nueva forma de placer, independiente del orgasmo.

Él debe acostarse de espaldas, sobre almohadones que eleven el torso y la cabeza, con las piernas separadas, los genitales expuestos y las rodillas levemente flexionadas en una posición cómoda.

Ella aplicará lubricante sexual en el lingam y los testículos y con mucha suavidad, iniciará el masaje en estos últimos. Continuará acariciando el hueso púbico y el perineo. Luego empezará a acariciar el cuerpo del lingam, variando la presión e intensidad.

Él mantendrá su posición pasiva, respirando profundamente. En todo momento, deberán mantener la mirada.

Ella alternará la mano derecha e izquierda, para presionar la base del lingam y deslizará hacia arriba y hacia abajo, repitiendo estos movimientos durante algún tiempo. Luego presionará la cabeza del lingam y comenzará a masajearla. Deberá evitar producir la eyaculación y detendrá la estimulación, si fuese necesario.

Por último, masajeará el perineo, que se encuentra entre el ano y los testículos, con la mano izquierda y con mucha delicadeza, mientras con la derecha, acariciará el lingam.

Si él lo desea, ella puede continuar el masaje, internamente por el ano, para estimular la próstata, continuando con la estimulación simultánea del lingam, postergando tanto como sea posible, el momento del orgasmo.

-Masaje del yoni: al igual que en el masaje del lingam, debes saber que el objetivo del masaje tántrico del órgano sexual femenino es la relajación de la mujer y su conexión con su parte más sensible. La meta principal del masaje del yoni es la exploración de una nueva forma de placer, independiente del orgasmo.

Ella se acostará de espaldas, con la cabeza elevada sobre almohadones, al igual que sus caderas, en una posición tal que pueda ver sus órganos genitales. Sus piernas deben estar completamente separadas y levemente flexionadas. Él se sentará entre las piernas de ella.

Antes de iniciar el masaje, es conveniente que realicen una sesión de respiración profunda conjunta. El masaje comenzará por las piernas, el pecho, el estómago, acercándose poco a poco al área genital. Luego aplicará un lubricante (preferiblemente con base en agua, como KY), en el monte de venus y los labios mayores. Iniciará el masaje en esa zona lenta y suavemente, unos cuatro o cinco minutos. A continuación, con el dedo índice y el pulgar, sostendrá el labio mayor y presionará levemente, mientras se desliza a lo largo de ambos labios. A continuación, hará lo mismo con los labios menores.

Es importante que durante el masaje se miren directamente a los ojos y se expresen lo que están sintiendo. Después se acariciará el clítoris de forma circular, en el sentido de las agujas del reloj al principio y luego en el sentido contrario. Luego se presionará el clítoris suavemente, con el índice y el pulgar. A continuación, se introducirá el dedo medio de la mano derecha en el yoni y explorará su interior variando la velocidad, presión y dirección. 

Luego se moverá el dedo hacia la palma para alcanzar el punto delta, conocido en occidente como punto G. Puede introducir también el dedo anular, mientras que con el pulgar estimula el clítoris.

Si a ella le agrada, él puede continuar el masaje introduciendo el dedo meñique de la mano derecha en el ano, con ayuda de lubricante.

Puede ocurrir que en el transcurso de la sesión de masaje ella llegue al orgasmo. Esto no inhibe de continuar con el masaje, siempre y cuando se recupere el ritmo respiratorio.

POSICIONES PARA LA PENETRACIÓN.

Generalmente la posición del misionero, el hombre encima de la mujer (llamada Dragón en las prácticas tántricas), ha sido la tradicional en nuestra cultura. Pero existen múltiples opciones diferentes, basta mirar publicaciones clásicas de la ancestral sabiduría oriental como el “Tao del amor y el sexo” o el “Kamasutra”.

Es importante tener en cuenta que algunas posiciones permiten que el hombre lleve el control de los movimientos mientras que en otras es la mujer la que domina el ritmo de la relación. Cuando las rodillas de la mujer están cerca a sus codos, la penetración es más profunda (por eso recomendada por algunos clásicos para los hombres con pene pequeño).

En caso contrario es más superficial. Algunas posiciones facilitan la eyaculación y otras no (como cuando la mujer esta sobre el hombre). Por último, Vatec (2012) resalta que algunas posiciones facilitan un contacto íntimo de gran parte del cuerpo mientras que otras solo llevan al contacto de los genitales.

Los diferentes maestros del sexo tántrico describen algunas posiciones clásicas, dirigidas a parejas heterosexuales (pero que también podrían ser utilizadas por otra clase de personas) como las siete que se muestran a continuación:

1 Purushayata.
Él se apoya sobre sus brazos, sentado con las piernas abiertas, mientras ella se sienta sobre él (ver gráfica 1). En esta posición él puede relajarse sin miedo a eyacular y ella tiene bastante control del ritmo de los movimientos. Existe una variante llamada Purushayata en loto, en donde la mujer lo abraza con sus piernas.


Gráfica 1 - Purushayata.

2 Sukhasana (sobre una silla).
Él se sienta sobre una silla o mueble similar y ella se acomoda sobre él (ver gráfica 2). Esta es una posición adecuada para personas con poca flexibilidad corporal.


Gráfica 2 - Sukhasana (sobre una silla).
3 Elefante.
Ella está de pie, inclinada hacia adelante y con las piernas separadas. Él se coloca detrás de ella y la penetra tomándole por las caderas con sus manos (ver gráfica 3). Los expertos señalan que es muy útil para retardar la eyaculación (Vatec, 2012).


Gráfica 3 - Elefante.
4 - Enredadera.
Ambos están de pie y ella abraza con una de sus piernas a él para mantener la estabilidad (ver grafica 4).



Gráfica 4 - Enredadera.
5 Cuervo
Ella acostada boca arriba, las piernas levantadas, con los tobillos sobre los hombros de él (ver gráfica 5). Esta posición facilita una penetración muy profunda, sugerida para los hombres con pene pequeño.

                                                        Gráfica 5 - Cuervo.

6 Mujer poderosa.
Él acostado boca arriba, con las piernas flexionadas y ella sentada sobre el área genital (ver gráfica 6). En esta posición ella tiene control sobre el ritmo y los diferentes movimientos. Es recomendada para los orgasmos múltiples.



Gráfica 6 - Mujer poderosa.

7 Velero.
Ella sentada sobre él, dándole la espalda. Esta posición también le da a ella una gran libertad de movimiento y mucho control sobre el ritmo.
Gráfica 7 - Velero.

DANZAS TÁNTRICAS

En las prácticas tántricas, el baile juega un papel importante. Se puede realizar en cualquier momento no coital o como parte del encuentro íntimo (maithuna). La danza se utiliza como un instrumento para liberar la energía estancada, purificar las emociones y fortalecer el erotismo (Vatec, 2012).

La tradición tántrica recomienda, en general, que se sigan los siguientes puntos al bailar:

-Desconectarse de la mente y dejar que el cuerpo lleve el control de los movimientos al ritmo de la música.

-Respirar conscientemente focalizando la atención en la respiración profunda. Sincronizar la respiración con la de la otra persona que le acompaña en la danza.

-Mover libremente y al ritmo de la música todas las partes del cuerpo (brazos, piernas, torso, cuello, etc.), con énfasis en soltar el área pélvica.


Gráfica 8 - Desconectarse de la mente y dejar que el cuerpo lleve el control.

-Disfrutar el placer que la danza proporciona.

Vatec (2012) plantea que la danza tántrica tiene varios beneficios, entre otros: desbloquea el área genital, permite un mayor disfrute del encuentro sexual, refuerza la confianza en uno mismo y la autoestima, libera tensiones fortalece el equilibrio emocional.


       Gráfica 9 - Mover libremente y al ritmo de la música todas las partes del cuerpo

A modo de guía, para terminar se presenta a continuación la información básica de un taller de fin de semana sobre prácticas de sexo tántrico que el autor desarrolla en el Centro de Psicología y Sexología en Bogotá y Barranquilla (Colombia):

Presentación:
Durante muchos siglos la gran mayoría de las tradiciones espirituales han reprimido u olvidado el tema del erotismo y la sexualidad. Son pocas las sendas espirituales que consideraron que el placer sexual era importante para alcanzar el equilibrio y la elevación del espíritu, como lo hace el Tantra. Esta visión filosófica, originada en la India, nos invita a cultivar el erotismo cuando compartimos con nuestra pareja, durante la relación íntima y en el resto de nuestras vidas. La psicología cognitiva occidental aporta importantes instrumentos para complementar en el mundo contemporáneo la vivencia tántrica de la sexualidad y la vida en pareja.

Objetivos del taller:

El taller está diseñado para iniciar la exploración del sexo tántrico desde una perspectiva contemporánea, fresca y actualizada, para aprender a vivir una vida más plena, amorosa, placentera, saludable y responsable.

Aprenderás a descubrir y fortalecer tu potencial erótico. Este taller facilitara también experiencias útiles para los profesionales que trabajan en terapia sexual y de pareja. El taller no incluye actividades en las que los participantes estén sin ropa.

Contenido:

Sábado
-Introducción.
-Tantra y terapia sexual & pareja.
-La energía erótica y los centros de regulación energética.
-Los alimentos del amor.
-Las zonas de placer.
-Los besos y las caricias.
-El masaje tántrico.

Domingo
-Maithuna (Coito).
-La cima del placer.
-Los 5 niveles del orgasmo según el Tantra.
-La puerta de atrás.
-Hacia el taller nivel 2.
-Preguntas y respuestas.
-Integración de los contenidos.


REFERENCIAS

Brotto, L.,Krychman, M., & Jacobson, P. (2008). Eastern approaches for enhancing women’s sexuality: Mindfulness, acupunture and yoga. Journal of Sex Medicine, 5, 2741-2748.
Brotto, L., Mehak, L., & Kit, C. (2009). Yoga and sexual functioning: A review. Journal of Sex & Marital Therapy, 35, 378-390.
Cabello Santamaría, F. (2008). Tratamiento sexológico de la disfunción eréctil. Revista Internacional de Andrología, 6(3), 214–220.
Jaramillo, J. (2005). 101 hierbas medicinales. 2 Edición. Bogotá: Ediciones Fondo
de Cultura Económica.
Gómez, O. (2009). Manual de Tantra: reprogramación emocional: desde el Tantra a la tecnología del deseo. 3 ed. Buenos Aire: Editorial Mente clara.
González, J. M. (2018a) Sexo Tántrico y Terapia sexual. En: Rodrigues, O. (Ed)   Sexualidad y pareja. São Paulo: Instituto Paulista de Sexualidade. p. 97-102.
González, J. M. (2018b). Un hombre diferente: José Manuel González. Sexólogo y terapeuta de pareja. 2 edición. Barranquilla: Editorial SantaBarbara.
González, J. M. (2018c). Psicoterapia cognitiva y sexo tántrico. En: Rodrigues, O. (Ed). Memorias CIMSEX. São Paulo: Instituto Paulista de Sexualidade. p. 103-112.
Gonzalez, J, M. (2016). Terapia sexual y Terapias alternativas. IV Congreso Sudamericano de Terapia sexual y de Pareja. 6-8 de octubre. Trujillo, Perú.
González, J. M. y Lacera, N. (2007). Terapia Sexual en el III milenio. 2ª ed. Barranquilla: Editorial Antillas.
Lousada, M., & Angel, E. (2011). Tantric orgasm: beyond Masters and Johnson. Sexual and Relationship Therapy, 26(4), 389–402.
Montañes, V. (2014). Las disciplinas orientales como herramienta para la terapia sexual. Norte de salud mental, 12, 49, 15-22.
Serrano, S. (28 agosto 2018). La sandia o patilla es un viagra natural. [Mensaje en un blog]. Urologia & Sexologia 2.0. Recuperado de:
Vatec, A. (2012). Como practicar sexo tántrico. Manual ilustrado. Buenos Aires: Ediciones Lea.